Una tarde de auto-erotismo, placer y risas, me llevó a preguntarme ¿Cómo es posible que solo nosotras tengamos la suerte de sentir el placer que nos entrega la estimulación vulvar y clitoriana?; ¿Será que solo las hembras humanas fuimos dotadas de este potente órgano?

El clítoris, no al azar, es uno de los órganos más invisibilizados en las culturas  patriarcales. Buscando me fui encontrando con teorías muy ridículas y otras derechamente falsas y machistas. Una de las hipótesis más famosas y populares es la que derechamente dice que el clítoris no tiene ninguna función relevante, que es solo un pene no desarrollado y otras que intentan hasta divulgar que este órgano, por no tener funciones reproductivas,  hasta debiera desaparecer, como parte de la evolución humana.

¿Y qué tan peligroso tiene este órgano para esta sociedad machista? El Clítoris es un completo y perfecto órgano eréctil, ubicado en la parte superior de la Vulva (parte externa de nuestro órganos sexual y/o reproductor). Los datos indican que este está compuesto por 8mil terminaciones nerviosas, que tienen por única función el darnos placer. Sabemos que estos estudios han sido realizados por machos patriacales (por lo que no sería nada de raro que entonces, tenga un número mucho más elevado en su extenso cuerpo cavernoso. Por su anatomía, el clítoris responde ante su estimulación (caricias, roce, frotación, golpecitos, lamidos y vibraciones).

Dentro de las pocas teorías que existen sobre la existencia y función de este órgano, hay varias que aseguran que se desarrolló de  hace millones de años y su primera aparición registra en las reptiles ¡Si, en las reptiles! El clítoris de las hembras reptiles, se ubica en su cloaca (orificio por el que copulan, defecan y expulsan sus huevos). Posteriormente, con el desarrollo de las especies mamíferas se desarrolló el útero y luego la vagina (aparto interno de nuestro sistema sexual y/o reproductor). Este dato nos revela que la existencia del clítoris es anterior a la vagina y que desde siempre, su única función ha sido ¡Proporcionar-nos placer! Desde ahí, muchas son las hembras mamíferas que registran ser poseedoras de esta maravilla.

Entonces, al igual que las hembras humanas, las hienas, las elefantas, las gatas y las perras serían también, unas de las mamíferas suertudas de poseer este órgano. La hiena posee un clítoris de gran tamaño, por el que al mismo tiempo paren y copulan. Registros revelan que estás ¡Hembras salvajes! sienten gran cantidad de placer al contacto clitoriano, tanto, que algunos envidiosos les llaman las “hembras con pene”.

Ante esta revelación al mismo tiempo recordé ¡Claro! ¡No son pocas las veces que me he encontrado con mi perra, frotándose con mi pierna, la de mi hermana y hasta con un cojín! Recuerdo que una antigua amiga me contó un día y algo avergonzada, que una mañana entrando a su cuarto, encontró a su perrita poodle montada sobre la muñeca de su hermana menor ¡Se refregaba fuerte muy rápido y se notaba que le gustaba mucho! Decía asombrada.

Ahora puedo comprender y conocer más sobre mi clítoris, como que este es un órgano maravilloso (digno de ocultar-nos) que lo compartimos entre muchas hembras, que existe solo para darnos placer, que este se consigue estimulándolo y que si lo des-cubres no pararás más nunca de reír, reír y reír  como ¡Solo lo hacen las hienas!

Vulva Furiosa

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